La lista negra de Morena / ¿Cedió Claudia ante Trump? / Andrea sin control / Duarte con sus abogados
AYER se replicó en las redes sociales una publicación del periódico El Universal, en donde señala que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, habría aceptado la petición de Donal Trump, para entregar a varios narcopolíticos mexicanos, casi todos a Morena.
La publicación hace alusión al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, quien públicamente ha aceptado haber tenido una relación “de acuerdos y/o coordinación” con los hijos de El Chapo, con Rafael Caro Quintero y “El Mayo” Zambada.
En otras publicaciones, el listado se aumenta con otros gobernadores como el de Zacatecas, David Monreal Ávila o Ricardo Gallardo Cardona, de San Luis Potosí (del Partido Verde) y defensor de los corridos tumbaos.
También Alfonso Durazo Montaño, gobernador de Sonora y expresidente del Consejo Nacional de Seguridad.
Adán Augusto López Hernández, exgobernador de Tabasco, exsecretario de Gobernación y líder de la fracción de Morena en el Senado.
Ricardo Monreal Ávila, exsenador y ahora diputado presidente de Cámara Federal de diputas
Mario Delgado Carrillo, expresidente de Morena y actual secretario de Educación y Andrés López Beltrán (“Andy”), hijo del expresidente López Obrador.
El listado aparece luego de los reiterados señalamientos del presidente Trump, en el sentido de que el Gobierno Mexicano está vinculado al crimen organizado.
La versión se fortalece, luego de los impas de gobierno norteamericano en el tema arancelario y de haber mostrado “consideraciones” para México a cambio de la contención migratoria y la entrega de narcopolíticos, en donde dicho Kristi Noem, secretaria de Seguridad Interior de los Estados Unidos, luego de la reunión con Sheinbaum Pardo, afirma que México ha quedado a deber en el tema de seguridad.
LA SENADORA de Morena, Andrea Chávez Treviño, tiene fuero y puede llamar pitufos y rateros a quienes quiera, aunque la referencia directa fue para Acción Nacional y sus gobiernos en Chihuahua.
De manera innecesaria califica o adjetiviza sin ton ni son, lo que demuestra que hay demasiada cólera y que las ideas no son claras, pero si muy evasivas en el tema central de autopromoción, a donde se destinan decenas de millones de pesos al mes, sin que se conozca el origen de los recursos.
Así lo dejó en constancia pública en al Ciudad de México, en donde seguramente lo que más causó escozor hacia el interior, es que se ha proclamada como candidata al Gobierno de Chihuahua y virtual ganadora.
Vaya osadía, por ahora ni una cosa ni la otra; al interior de Morena le han pedido que le baje unas 500 rayitas, que respete los tiempos, que haya equidad con los otros aspirantes, que deje la voracidad y el dispendio de los extraños recursos.
Muy complicado el llamado a misa; la personalidad de la senadora más votada del planeta, no conoce de humildad ni de la austeridad república que tanto se presume en Morena y la CuatroT.
EL EXGOBERNADOR César Duarte Jáquez, estuvo ayer en un restaurante del exclusivo Distrito Uno de la capital, en una comida con el equipo de abogados, los que por cierto, lo llevaron a que continuará su proceso en casa.
No es la primera ocasión en que el exmandatario acude a lujosos restaurantes, pero sí llamó la atención que ahora los acompañantes hay sido los abogados Enrique Muñoz y Héctor Villasana.
De qué hablaron, sólo ellos lo sabrán; de política y otras cosas, como titula Catón su columna periodística, pero seguramente sobre el proceso penal que lleva en casa.
Es muy probable que el equipo jurídico esté preparando la sentencia final (en cualquier sentido), que tarde que temprano tendrá que llegar y que se ha calculado para finales de este año.
Una reunión en el Distrito Uno, no es por la inexistente causalidad en política, es para atraer reflector; pese a todo porque Duarte Jáquez sigue cosechando simpatías en ese mensaje implícito de que “fue víctima del gobierno de Javier Corral”.