No se, hará cosa de quince años cuando secuestraron en circunstancias extrañas al empresario Alejandro Fernández, nieto del mítico Tomás Valles. Lo levantaron de su domicilio particular en Hacienda Santa Fe, sin que su familia ni amigos supiesen de él durante años. Un trágico final que no merecía el joven e inquieto empresario, hasta la fecha no tiene una tumba con su nombre donde puedan ir a llorarlo.
En su tiempo era popular por el diminutivo de Jandro, hermano de Ignacio Fernández Valles, a quien sus amigos llaman “Yiyo”. Durante los meses previos al secuestro se comentaba con frecuencia sobre las diferencias entre los dos hermanos, Jandro y Yiyo, de modo tal que hubo versiones mal intencionadas intentando responsabilizar a Yiyo del secuestro. Subrayo que no compartí entonces esas versiones ni las comparto ahora, es más, personalmente estoy convencido que no tenía tales alcances. Recupero el dato sin más propósito que apuntar la pública confrontación entre los dos hermanos.
Una tragedia nunca llega sóla, poco después del secuestro murió doña Sylvia Valles, su señora madre, quien se había negado a emitir palabra desde el momento en que desapareció su hijo mayor. El impacto para la señora fue brutal, sobre todo la angustia permanente de no recibir noticias certeras y el engorro de tramites legales por un secuestro atípico.
A la muerte de doña Sylvia, Yiyo reclamó la herencia para sí, se dice que ayudado por subterfugios del abogado Rodrigo Damaso Maldonado, quien presumiblemente también se encuentra huyendo, dato no confirmado por La Visión. En el glamour de la vida loca y apalancado en la cuantiosa herencia, Yiyo trasladó hacia sus sobrinos los odios y rencores que desarrolló contra su hermano, dejando a los inocentes desamparados.
Como lo haría cualquier madre, Priscila, viuda de Jandro, reclamó la parte que correspondía a sus hijos huérfanos de padre. Pero con el enojo atorado en la garganta, sin poderlo sacar, a Yiyo le importaron tres cacahutes los justos reclamos de Priscila y de sus sobrinos. Él siguió en lo suyo, la fiesta y el desestrés.
Así quedó abierto un drama legal por la herencia de Doña Sylvia que se prolongó durante años. Los pleitos entre familiares son mortales. Vivieron interminables disputas legales hasta que un juez ordenó la detención de Yiyo, quien durante buen tiempo consiguió evadir la justicia recurriendo al amparo, según me confirmaron las fuentes.
Pero todo intento fraudulento cae, en algún momento, por su propio peso. El pasado 19 de febrero agentes ministeriales detuvieron a Yiyo, lo sorprendieron en D1 mientras paseaba junto a su perro favorito. Fatalmente lo alcanzó la justicia, desde ese día duerme en San Guillermo, acusado de diversos delitos por fraude en la sucesión testamentaria de su señora madre y en contra de sus sobrinos. Aseguran que se trata de cantidades millonarias que únicamente los involucrados conocen al detalle.
Por las relaciones personales de Priscila, de algunos empresarios que fuesen amigos de Jandro y por razones de justicia, entre la clica del D1 se comenta que hoy Yiyo sólo tiene dos alternativas; o paga lo que en derecho corresponde a los hijos de Jandro, o permanece en prisión varios años. Y las cuentas van a ser altas, pues los hijos también exigen respuestas por presunta malversación de recursos que no le pertenecían legalmente.
Antes el tiempo corría a favor de Yiyo, tenía fama de aprovechar su libertad derrochando la herencia. Desde la prisión corre en su contra, pues obviamente no es lo mismo pedir su platillo favorito en lujosos restaurantes dentro y fuera del país, que sujetarse al sobrio menú diario en prisión. Ojalá los niños, hoy jóvenes, reciban la justicia negada durante años, ha sido mucho trajinar en dolorosas disputas legales que trastornan la vida del más pintado.
Rompeolas
Muy gandalla, hasta para los anchos estándares de este partido corporativo, se vio Morena entregando, por sus pistolas, las listas depuradas de aspirantes a juzgadores. Como no pudieron llegar a un acuerdo con la bancada del PAN, ya que seguramente quieren servirse con la cuchara grande siendo minoría y como la presidenta es de Morena, se les hizo fácil hacer un copy paste de las listas y enviarlas al IEE, presumiendo que son las definitivas. Qué difícil es tratar con este partido arrogante y empoderado. Pero tendrán que avenirse a reponer el procedimiento, de otra forma estarán desencaminando el proceso que abrió su tlatoani en la Federación y asumir las consecuencias sociales de sus pretensiones gandallistas. Además, la ley que ellos mismos aprobaron prevé estos contratiempos y ningún apartado contempla que la solución está en que la segunda fuerza sea la responsable de enviar las listas definitivas. En serio, bájenle dos rayitas, si mañana gobiernan pues bueno, pero ahora son muy minoría.
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Reformar la ley electoral para prohibir el nepotismo es la única iniciativa que ha logrado impulsar la presidenta Claudia Sheinbaum… parcialmente. Esta práctica nefasta que deteriora el servicio público debería evitarse por verguenza, pero los legisladores del régimen defienden ferozmente su derecho al nepotismo. Por supuestas presiones del Verde negociaron su aplicación hasta el 2030, para que el gobernador de San Luis Potosí, Ricardo Gallardo, pueda entregar la gubernatura en 2027 a su esposa, la senadora Ruth González. Así o más cínico. No sabe uno si reír, llorar o mentarles la madre. Yo prefiero cualquiera de las dos primeras, pues está comprobado que madre no tienen.